corbin. entreviste par philippe némo

Download Corbin. entreviste par Philippe Némo

Post on 24-Oct-2015

26 views

Category:

Documents

0 download

Embed Size (px)

TRANSCRIPT

  • FUNDACIN CENTRO PSICOANALTICO ARGENTINOCoordinacin general: Rogelio Fernndez Couto

    DE HEIDEGGER A SUHRAWARDI

    E n t R E v I S t AA

    H E R n y C o R b I n

  • FUNDACIN CENTRO PSICOANALTICO ARGENTINOCoordinacin general: Rogelio Fernndez Couto

    SEMINARIO CENTRAL 2013 | Die Gefahr y la religin | Das Ge-Stell y el ltimo dios

    3

    DE HEIDEGGER A SUHRAWARDI

    EntREvIStA A HEnRy CoRbIn

    Philippe Nmo: Herny Corbin, usted fue el primer traductor de Heidegger en Francia, luego fue el primero en presentarnos la filosofa islmica iran. Cmo se concilian ambas tareas en una misma persona, teniendo en cuenta, sobre todo, que Heidegger reivindica a Occidente como su patria? Su filosofa es tpicamente alemana, y me parece que existe un cierto contraste entre ocuparse de traducir a Heidegger y ocuparse de traducir a Suhrawardi

    Henry Corbin: Es una pregunta que yo mismo me he formulado y a menudo me ha divertido constatar el estupor de mis interlocutores cuando descubren que el traductor de Heidegger y el traductor de la filosofa islmica iran son una sola y nica persona. Y escucharlas preguntarse: cmo pas de una cosa a la otra? Recuerdo haberle dicho, hace un tiempo, en un dilogo que mantuvimos poco despus de la muerte de Heidegger, que ese asombro es el sntoma de una compartimentacin, de un etiquetaje a priori de nuestras disciplinas. Se dice que hay germanistas y que hay orientalistas. Entre los orientalistas estn los islamistas, los iranlogos y as sucesivamente. Pero cmo pasar de la germanstica a la iranologa? Si quienes se plantean esta pregunta tuvieran la ms una mnima idea acerca de aquello en lo cual consiste la filosofa, la Bsqueda del filsofo, si se dieran cuenta de que las dificultades lingsticas no son para un filsofo apenas contratiempos que no indican sino accidentes topogrficos de importancia secundaria, quizs se sorprenderan un poco menos.

    Aprovecho la ocasin para decir estas cosas porque me he encontrado con versiones totalmente fantsticas de mi biografa espiritual. Tuve el privilegio y el placer de pasar momentos inolvidables con Heidegger en Friburgo, en abril de 1934 y en julio de 1936, por lo tanto, en el perodo en el cual yo trabajaba en la traduccin del conjunto de textos publicados bajo el ttulo de Qu es la metafsica? Me enter con sorpresa de que si yo me haba orientado hacia el sufismo, era porque la filosofa de Heidegger me haba decepcionado. Esta versin es completamente falsa. Mis primeras publicaciones sobre Suhrawardi estn fechadas en 1933 y en 1935 Mi diploma de la cole des Langues Orientales [Escuela de Lenguas Orientales] es de 1929; mi traduccin de Heidegger apareci en 1938. Un filsofo lleva a cabo su bsqueda

  • FUNDACIN CENTRO PSICOANALTICO ARGENTINOCoordinacin general: Rogelio Fernndez Couto

    SEMINARIO CENTRAL 2013 | Die Gefahr y la religin | Das Ge-Stell y el ltimo dios

    4

    (valga la expresin) simultneamente en varios frentes, sobre todo si la filosofa para l no se limita a la concepcin estrechamente racionalista que algunos han heredado del tiempo de nuestros filsofos del siglo de las Luces. Lejos de ello! La investigacin del filsofo debe abarcar un campo muy vasto que incluya la filosofa visionaria de un Jacobo Boehme, la de un Ibn Arabi, la de Swedenborg; acoger el contenido de los Libros revelados y las experiencias del mundo imaginal como tambin otras fuentes que se ofrecen a la meditacin filosfica. De lo contrario la philosophia ya no tiene nada que ver con la Sophia. Mi formacin originaria es filosfica, por lo cual no se puede decir que sea un germanista o un orientalista, sino un filsofo que hace su Bsqueda guiado por el Espritu. Si me lleva hacia Friburgo, hacia Tehern, hacia Ispahn, esas ciudades son para m bsicamente ciudades emblemticas, los smbolos de un recorrido constante.

    1. Lo que querra que se comprendiera, si bien parece imposible lograrlo en unos pocos instantes, ya que se necesitara escribir un libro al respecto, es lo siguiente. Lo que yo buscaba en Heidegger, lo que comprend gracias a Heidegger, es lo mismo que buscaba y que encontraba en la metafsica islmica iran, en la obra de figuras de las cuales mencionar ms adelante algunos grandes nombres. A partir de ellas todo se situ en un nivel diferente, traspuesto a un registro cuyo secreto explica por qu finalmente no fue un azar si mi destino me envi, a principios de la ii Guerra Mundial, a Irn, donde ya hace ms de treinta aos que no dej de estar en contacto y de profundizar la cultura espiritual y la misin espiritual de ese pas.

    Pero me resulta agradable y necesario precisar un poco ms, para contribuir a la comprensin de mi trabajo, de mi bsqueda, lo que le debo a Heidegger y que conserv a lo largo de toda mi carrera de investigador.

    Antes que nada, dira, es preciso tener en cuenta la idea de hermenutica, que aparece ya en las primeras pginas de Sein und Zeit [Ser y tiempo]. El mrito inmenso de Heidegger es haber centrado en la hermenutica el acto mismo del filosofar. Esta palabra, hermenutica, cuando se la usaba entre los filsofos hace cuarenta aos pareca extraa, por no decir burda. Pero es un trmino que se ha tomado prestado del griego y que es de uso corriente entre los especialistas en la Biblia. Nosotros le debemos su uso tcnico a Aristteles: el ttulo de su tratado peri hermeneias fue traducido al latn como De interpretatione. Es una traduccin ptima, porque en el uso filosfico actual la hermenutica es lo que en alemn se denomina das Verstehen, el Comprender. Es el arte o la tcnica del Comprender, tal como lo entenda Dilthey. Un viejo amigo mo, Bernard Groethuysen, que haba sido discpulo de Dilthey, lo recordaba a menudo en nuestros dilogos. Existe por cierto un vnculo directo entre el Verstehen como hermenutica en la filosofa comprensiva de Dilthey y en la analtica, en la idea de hermenutica en Heidegger.

    Sin embargo, la de Dilthey deriva de Schleiermacher, el gran telogo del romanticismo alemn, a quien Dilthey le consagr una obra gigantesca que qued sin concluir. All reencontramos los orgenes teolgicos, en especial protestantes, del concepto de hermenutica, del que hoy en da hacemos un uso filosfico. Creo que lamentablemente nuestros jvenes heideggerianos han perdido de vista un poco este vnculo de la hermenutica con la teologa.

  • FUNDACIN CENTRO PSICOANALTICO ARGENTINOCoordinacin general: Rogelio Fernndez Couto

    SEMINARIO CENTRAL 2013 | Die Gefahr y la religin | Das Ge-Stell y el ltimo dios

    5

    Para volver a encontrarlo es evidente que sera necesario recuperar una idea de la teologa muy diferente de la que es ms habitual en nuestros das, tanto en Francia como en otras partes; me refiero a que se la ha convertido en sierva de la sociologa, cuando no de la sociopoltica. Esta recuperacin no se puede realizar sino con la colaboracin de la hermenutica tal como la practican las religiones del Libro: el judasmo, el cristianismo y el islam, porque es all donde la hermenutica se desarrolla como una exgesis espontnea, mientras mantiene en reserva sus futuras palingenesias.

    Por qu razn? Porque tenemos en nuestras manos un Libro del que todo depende. Debemos comprender su sentido, su verdadero sentido. Hay tres aspectos a considerar: el acto de comprender, el fenmeno del sentido, y el descubrimiento de la verdad de ese sentido. Ese sentido verdadero, ser lo que habitualmente llamamos el sentido histrico, o bien un sentido que nos remite a otro nivel distinto al de la Historia en el sentido habitual de la palabra? Para empezar, la hermenutica practicada por las religiones del Libro utiliza los temas y los trminos familiares de la fenomenologa. Lo que me regocijaba descubrir en Heidegger era el origen de la hermenutica en el telogo Schleiermacher, y si adhiero a la fenomenologa, es porque la hermenutica filosfica es fundamentalmente la clave que abre el sentido oculto (etimolgicamente, esotrico) que se encuentra bajo los enunciados exotricos. No hice otra cosa, entonces, sino intentar profundizar en el vasto dominio inexplorado de la gnosis islmica chiita, luego en el terreno de la gnosis cristiana y de la gnosis hebrea que le estn muy prximas. Pero porque por una parte el concepto de hermenutica tena un sabor hedeggeriano, y por otra parte porque mis primeras publicaciones se ocupaban del gran filsofo iran Suhrawardi, inevitablemente algunos historiadores se obstinaron honradamente en insinuar que yo haba mezclado (sic!) a Heidegger con Suhrawardi. Pero servirse de una llave para abrir una cerradura no es lo mismo que confundir la llave con la cerradura. No era cuestin de usar a Heidegger como una llave, sino de servirse de la misma llave que l haba utilizado y que estaba a disposicin de todo el mundo. Gracias a Dios existen calumnias que quedan invalidadas por su misma estupidez, y por su parte la fenomenologa tena demasiado que decir acerca de las falsas llaves del historicismo.

    Desde este punto de vista existe, dentro del conjunto de la obra de Heidegger, un libro del cual quizs ya no se habla lo suficiente. Es verdad que es un libro viejo, uno de los primeros escritos por Heidegger, pues constituy su tesis de habilitacin. Se trata de su libro sobre Duns Scoto. Entre pginas hay algunas que fueron para m especialmente esclarecedoras, porque tratan de lo que nuestros filsofos medievales denominaban grammatica speculativa. Obtuve de ellas un provecho inmediato cuando fui convocado para reemplazar a mi aorado amigo Alexandre Koyr en la Seccin de Ciencias de la Religin en la Escuela de Altos Estudios entre los aos 1937 y 1939. Como mi tema era la hermenutica de Lutero, puse en prctica lo aprendido de la grammatica speculativa.

    Por cierto, existe una nocin que domina la hermenutica del joven Lutero, la de significatio passiva, de la que trata precisamente la gramtica especulativa. El joven Lutero se enfrenta con el versculo del salmo In justitia tua l